Cuando la hacienda…

Profr. Eduardo Gómez Encarnación.
Cronista Municipal.
Agua Milpa, fiesta patronal.

Cuando la hacienda…

Los terrenos que hoy ocupa Aguamilpa, formaron parte de una propiedad de 8,168 hectáreas, adquirida entre 1917 y 1919 por los hermanos Francisco y Luis Herminio Ortiz, que empezó a fraccionarse en pequeñas propiedades desde 1931.

Con bastante agua y buenas pasturas de cerro, la hacienda se dedicó principalmente a la ganadería, aunque también se sembraba maíz, frijol y cacahuate. Antes del reparto ejidal, en la hacienda se cultivaban 15 yuntas de humedad y 12 de temporal, para el gasto del caporal y mozos acasillados. Hacia 1932, Aguamilpa apenas llegaba a tres casitas con techo de palma real, cercadas con palos, como lo menciona don Juan González García.

“De diez, doce años llegué a Aguamilpa junto con mis hermanos. Eran tres o cuatro casitas: la del encargado y tres de trabajadores que estaban al mando del encargado de aquí. Ahí donde ven la casa grande, al entrar, ahí vivía, nomás que era casita de palapa. Uno se llamaba José, hermano de Lupe Ramos… José Ramos. Vivía otro señor que le decían Morán, Rafael Sainez y el encargado. Aquí siempre se ha llamado Aguamilpa, el encargado lo nombró así: Aguamilpa, Entonces corría el río aquí cerca y le pusieron por nombre “El paso de Aguamilpa”.

En aquel entonces no había más que puro ganado de la hacienda. La hacienda estaba en La Quebrada, allá, donde está el ranchito, ahí estaba la hacienda. Aquí nomás puso un encargado de este predio. Había Pequeña tres pequeñas propiedades de aquí allá, a La Ceiba.”
En ese entonces cada 8 días había torreadas, porque al caporal de la hacienda le gustaban. Él y sus vaqueros metían los toros al corral; era muy del rejuego el muchacho ese”

El Reparto Ejidal…

El 10 de junio de 1939 los vecinos de Aguamilpa se dirigieron al Gobernador de Nayarit para solicitar tierras ejidales. El Comité Provisional Ejecutivo estuvo encabezado por los señores Juan de la Rosa, Lázaro Rodríguez y Jesús Vázquez.

El primer Censo Agropecuario se levantó en noviembre de 1941; para entonces el Comité Provisional estuvo integrado por los señores Crescenciano Orozco, José Guzmán y Miguel Orozco. En dicho censo aparece un total de 80 habitantes, 10 familias y 26 habilitados para recibir tierra.

Pero los dueños de las “pequeñas propiedades”, antepusieron quejas y los trabajos quedaron interrumpidos. En 1942 los campesinos solicitaron al Gobernador agilizara su asunto. En 1943 se envió un nuevo censo, con un total de170 habitantes, 34 familias y 62 individuos capacitados para recibir tierra. Ante la tardanza en las resoluciones, los campesinos recurrieron directamente al Departamento Agrario de México, solicitando su intervención para agilizar la dotación de tierras.

El 6 de octubre de 1943 se firmó la Resolución Presidencial, concediendo al ejido de Aguamilpa 3754 has. de la siguiente manera: 1255 has. de Buenavista y Caimanero, de Luis Herminio Ortiz; 593 del predio El Tacotal, de Laurentina, Amado y Refugio Sánchez; 968 del Ahuejote y 937 de El Cacao, terrenos Nacionales.
Pero la oposición de los antiguos dueños impidieron la Resolución Presidencial y de las 3754 hectáreas, sólo fueron entregadas 593. En las demandas de este tiempo, aparece como Presidente del Comisariado Ejidal el Señor Francisco Cueto.
Fue hasta mayo de 1955, que se giró un aviso de Posesión Complementaria para que le fueran entregadas al Ejido de Aguamilpa las 3161 hectáreas que hasta entonces se les habían escamoteado. El 18 de mayo de ese año se realizó el deslinde y posesión para dar cumplimiento a la Resolución Presidencial dictada 12 años antes. Firmaron como miembros del Comisariado Ejidal los señores Jesús Vázquez, Clemente Camacho y José Guzmán. Por el Consejo de Vigilancia lo hicieron Melquiades Ríos y Victoriano González.

A 60 km. de Compostela y a 60 km. de Puerto Vallarta…
La palabra Aguamilpa proviene de del vocablo náhuatl amilpa, que significa campos o siembras de riego. Aguamilpa se encuentra a 60 km. de Puerto Vallarta y a 60 km. de Compostela, los principales centros de abastecimiento de aquellos tiempos. Esta incomunicación hizo difícil la vida de sus habitantes, quienes además de mercancías para su sustento, padecieron hasta hace algunos años la carencia de maestros, doctores, según relata doña Andrea González.
“Aquí en Aguamilpa, la escuela primeramente fue una casita que estaba para allá, a la pura entrada del pueblo. Ahí estaba una casita de palos. De allí se vinieron a hacer otra aquí, por esta calle. Es una escuela vieja que ya desecharon, pero ahora la quieren para otra de más grado arriba. Después de esa escuela, ya hicieron otra. Los primeros maestros… uno se llamaba Gildardo, pero no me acuerdo del apelativo…Gildardo… y su esposa se llamaba Wilfrida.

El comercio era trabajoso. Yo tuve un hermano que traía mercancía de Compostela a lomo de bestia. Francisco González García se llamaba y él traía abarrote, puro abarrote. Aquí venía mucha gente a vender ropa de recién que se empezó a formar el rancho. Venía mucha gente a vender ropa y a vender muchas cosas de pesar como arroz, panocha… piloncillo que le decimos. Venía mucha gente a vender todo eso porque aquí no había nada de eso todavía.
Un compadre mío venía a vender radios, ropa y traía abarrote a vender al por mayor al que le quisiera comprar o pedir fiado. Íbamos a encharcarnos ahí con él, a sacar azúcar o lo que se fuera, lo que ocupara uno, jabón, cosas para la pobrería. Ha sido siempre pobre aquí, ha sido siempre pobre…”

Festejo religioso.

De acuerdo a la tradición oral mexicana, la Virgen María se apareció en cuatro ocasiones a San Juan Diego Cuauhtlatoatzin en el cerro del Tepeyac, y una quinta ocasión en el pueblo de Santa María, Tulpetlac donde dio la salud a Juan Bernardino. Juan Diego en la última aparición de la Virgen llevó en su ayate unas rosas que cortó en el Tepeyac, y desplegó su ayate ante el obispo Juan de Zumárraga, dejando al descubierto la imagen de la Virgen María, morena y con rasgos mestizos. Esta última aparición ocurrió el 12 de diciembre de 1531. Existe un sin número de documentos y narraciones que atestiguan la vida de Juan Diego y el milagro de las apariciones de la virgen.

Durante la época colonial, su devoción se extendió a partir de la Ciudad de México hacia sus alrededores. Por el sur hasta Guatemala, el Virreinato de Nueva Granada y el Virreinato del Perú. Por el norte hasta la Alta California, el Territorio de Nootka, las Provincias Internas y el Territorio La Luisiana. Por el este hasta España, Cuba, Santo Domingo y La Florida. Por el oeste hasta Filipinas y Taiwán. Es decir el culto a la virgen de Guadalupe se extendió por todo el mundo español conquistado.

Aguamilpa sigue siendo un pueblo de gente sencilla y apacible, que conserva con mucho orgullo sus tradiciones y raíces. Quizá es aquí donde se vive con más intensidad las charreadas y su toro de once” adornado con flores, listones de color y collares de naranjas, la celebración ejidal del 6 de octubre y su recibimiento, el sábado de gloria y su judas montado en un burro y, porque no, las fiestas patronales y sus peregrinaciones por barrios, acompañadas de alabanzas, de cohetes y de banda. Hoy, en estas fiestas patronales, el IX Ayuntamiento que preside el Lic. José Gómez Pérez saluda de mano a todos sus habitantes y reconoce a Aguamilpa, por ser salvaguarda de nuestras más puras leyendas y tradiciones.

en-los-tiempos-de-2